Las cortes admiten que el racismo en Estados Unidos forjó las leyes migratorias actuales

Miranda Du cuestiona las leyes migratorias que sostienen el racismo en Estados Unidos.

Este artículo habla sobre el racismo en Estados Unidos. La imagen es ilustrativa.

La jueza Miranda Du declaró inconstitucional una ley migratoria, poniendo sobre la mesa la cuestión del profundo racismo en Estados Unidos.

En un contexto de profunda revisión crítica del racismo en Estados Unidos, la jueza Miranda Du de Nevada declaró la semana pasada que una ley migratoria era inconstitucional por sus fundamentos explícitamente racistas. Las leyes federales tipifican como delito menor entrar al país sin permiso y al reingreso como delito grave.

El fallo histórico de Miranda Du en el caso Carrillo-Lopez

En la actualidad, la entrada y el reingreso ilegal son los delitos más procesados ​​en los tribunales federales, según las estadísticas de la Oficina Administrativa de los Tribunales de Estados Unidos. La jueza Miranda Du del tribunal del distrito de Nevada desestimó el 18 de agosto un caso contra Gustavo Carrillo-López, quien fue acusado de reingresar al país luego de haber sido deportado anteriormente.

La jueza sostuvo que Carrillo-López había demostrado que la ley de reingreso fue promulgada con un propósito discriminatorio y que la ley tiene un impacto desigual contra los migrantes latinos. El fallo es un reconocimiento judicial trascendental de los fundamentos legales del racismo en Estados Unidos, tales como la Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1952, que criminalizan el reingreso.

Este evento marca una rara admisión por parte de los tribunales de que los elementos fundamentales de la maquinaria federal de inmigración en realidad chocan con las garantías constitucionales de protección igualitaria y perpetúan el racismo en Estados Unidos mediante un impacto estigmatizante y sin sentido contra los latinos y los hispanos.

También es un reconocimiento de que los tribunales pueden y deben derogar leyes motivadas por prejuicios, especialmente dada la prevalencia de procesamientos judiciales profundamente vinculados a la raza y la identidad, como las sentencias por delitos de drogas. Para muchos observadores del racismo en Estados Unidos en sus formas institucionalizadas, este evento puede marcar el comienzo de nuevas reformas dentro del sistema migratorio.

Trabajadores migrantes en California, 1937.

Políticas migratorias: una historia del racismo en Estados Unidos

Los Estados Unidos han criminalizado el cruce fronterizo durante más de 90 años, y todas las administraciones se ocuparon de aplicar (e intensificar) los sistemas de deportación y procesamiento de migrantes por ingresar o reingresar sin documentos al país. En el caso del fallo de Miranda Du, se retomó el registro histórico de la aplicación de estas leyes para demostrar que la criminalización de la entrada y el reingreso se basan en fundamentos esencialmente racistas.

El reingreso ilegal se penalizó por primera vez en 1929, como parte de la ley llamada “de Extranjeros Indeseables”. Fue este estatuto en particular el que los fiscales admitieron que estaba motivado por animosidad racial. Al momento de la sanción de esta ley, el Congreso se basó abiertamente en criterios racistas y eugenésicos para promulgar sus leyes y políticas de inmigración.

El caso de Carrillo-López fue abordado por Kelly Lytle Hernandez, historiadora de UCLA, y Benjamin Gonzalez O’Brien, politólogo de la Universidad Estatal de San Diego. El fallo del 3 de agosto del juez Simon en el Distrito de Oregón también reconoció las implicaciones del trabajo de los historiadores y sugirió que el Congreso debería repudiar explícitamente el racismo subyacente a las leyes de inmigración.

«Si miras la historia de este país, es fundamentalmente imposible separar la raza y el racismo de las políticas migratorias. El deseo de moldear las características raciales y culturales del país está profundamente entrelazado con nuestra política de inmigración».

Dijo González O’Brien en una entrevista con Reuters.

Sin cambios profundos a nuestras leyes y políticas migratorias, nunca podremos hacer honor a los fundamentos de igualdad y hermandad de nuestra Constitución. En Todo Inmigración esperamos que la discusión del racismo en Estados Unidos, que todavía se manifiesta en forma de leyes discriminatorias y dañinas para los migrantes y sus familias, sirva para motivar e impulsar una reforma migratoria integral.

 

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